Sergio De Loof

Sergio De Loof nació en Remedios de Escalada el 8 de septiembre de 1962. Fue un hosteador serial, diseñador de modas, decorador de interiores, ambientador, rey de la noche y artista argentino. 

Durante su infancia, a escondidas de sus hermanos, recortaba de las revistas las caras de las figuras del espectáculo como Mirtha Legrand, Grace Kelly o la Reina Isabel. Las tenía pegadas al costado de su cama en una constelación. 

En cuarto año de secundaria reveló su homosexualidad a su familia y amigos, abandonó la escuela y viajó a Brasil para probar suerte y “ser gay”. Subsistió de la venta de dibujos homoeróticos. 

De vuelta en Buenos Aires, estudió teatro pero dice haberse educado en el cine. Trabajando como cadete y arriba del 37 que lo llevaba de Lanús a Capital Federal, recuerda mirar a las personas a su alrededor y sentirse muy diferente a ellas. “Yo soy distinto, soy artista. La autopercepción forjó la identidad de las personalidades del underground porteño que transitaron la dictadura.

Su obra, efímera por excelencia, consistía en la producción de desfiles de modas,  confección de indumentaria con materia prima barata, la producción de la revista Wipe, la gestión y decoración de bares y boliches más underground de la ciudad de Buenos Aires. 

Gasalla entrevista a figuras del teatro under (1992)

Abanderado de la cultura del club en Argentina, fue hostess de míticas noches en boliches como Ave Porco, El Morocco, El Dorado, Café París, Club Caniche, el Diamante, y Pipí Cucú.

Inaugurado a mediados de 1989, a pocos metros del Parakultural y Cemento, inaugura el bar Bolivia, retro-kitsch romántico y colorido. El propio De Loof definía este espacio como “un hospital para gente con sueños”, donde la consigna era la dulzura, la inocencia y el placer. 

En un contexto económico hiperinflacionario, los socios fundadores de Bolivia acordaron poner precios populares para que los habitués pudieran acceder a la comida y a la bebida. 

Sergio presentó su primera colección de moda en el Garage Argentino, bajo el nombre Latina Winter by Cottolengo Fashion. La propuesta fue concebida y confeccionada a partir de prendas usadas y retazos provenientes del Cotolengo Don Orione, ubicado en Pompeya. Desfilaron más de setenta modelos, que desplegaron una línea de diseños que recorrían la evolución del vestuario desde épocas antiguas hasta la década del 90. Modelos caracterizados como soldados heridos, con muletas y señales de golpes, representaban un gesto de memoria hacia las cicatrices aún recientes que había dejado la Guerra de Malvinas en la sociedad argentina.

Durante la década del noventa, continúa con sus desfiles, sus lugares de noche y las notas en sus cuadernos. Marca la agenda a finales de esta decada con una revista de pequeño formato, 10×11,5cm (el mismo tamaño que un CD)  llamada Wipe. Reunía información sobre artediseño en una especie de suplemento de cultura y espectáculos lado B. 

En el 2018, Sergio de Loof junto a Cristián Dios y Fernando Portabales viajaron a Río de Janeiro para rodar el documental Copacabana Papers. Se instaló en el mítico Copacabana Palace e invirtió todo el dinero recaudado para otro proyecto en vivir varios días en la suite 951, suite de las grandes estrellas, la realeza y el jet-set.

Ave Porco, decorado con sus chanchos colgantes icónicos por De Loof.

En noviembre de 2019, el Museo Moderno monta una muestra retrospectiva que reunía toda la obra del artista. Indumentaria, revistas, recortes, piezas gráficas, flyers, video y fotografía meticulosamente organizado por la curadora Lucrecia Palacios y en colaboración con la Fundación IDA a partir del archivo de De Loof. 

De Loof y Gaultier durante el desfile que el diseñador presentó en el CCK (2018)

Sergio De Loof muere 4 meses después de la inauguración de su propia muestra en uno de los museos más prestigiosos de la ciudad. 

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