Fotografía Computacional

La fotografía computacional es un termino utilizado para designar al paradigma de creación de imágenes que combina la captura óptica con un uso intenso y predominante de algoritmos computacionales para crear sistemas nuevos.

Por ejemplo, donde una fotografía de rayos X es un sistema de imagen convencional, la mezcla de múltiples fotografías de rayos X para computar un modelo de tomografía 3D sería un sistema de imagen computacional.

Otro ejemplo es el caso del sharpening/enfoque de imágenes borrosas por movimiento Tradicionalmente, esto se hace mediante software de deconvolución. La alternativa de la imagen computacional es la «imagen de exposición codificada»

Un periodo de exposición más largo produce un desenfoque en el movimiento porque el objeto se mueve durante la exposición. En este caso, se puede recurrir a una solución basada en hardware que implica un periodo de exposición corto. La desventaja en este caso es que la imagen resultante contiene mucho ruido. La alternativa computacional se basa en la exposición codificada (en términos de escribir código). Mediante la codificación del patrón de obturación de la cámara, la imagen resultante puede recuperarse utilizando un algoritmo que ofrece un rendimiento superior.

Desde un punto de vista matemático, los sistemas de imágenes computacionales captan una clase mucho mayor de señales o información que puede aprovecharse mediante algoritmos avanzados. Por ejemplo, además de asociar simplemente un componente rojo, verde y azul (RGB) a cada píxel, estos sistemas son capaces de medir la estructura tridimensional de la escena, dar forma a los límites de los objetos en la misma, y realizar descomposiciones como objetos en primer y segundo plano, iluminación directa e indirecta y capas de transmisión y reflexión.

Esto no es una foto

Resulta imprescindible entonces pensar este paradigma en su aplicación fenomenológica, ideológica, política, ética y estética. Al respecto, comenta Hito Steyerl:

Hace un tiempo conocí a un programador extremadamente interesante, que estaba trabajando en una tecnología para cámaras de smartphones. Tradicionalmente, se piensa que la fotografía representa lo que está allí afuera por medio de la tecnología, idealmente a través de un vínculo indicativo. ¿Pero hoy en día esto es realmente cierto? El desarrollador me explicó que la tecnología de las cámaras de los teléfonos contemporáneos es bastante diferente a la de las cámaras tradicionales: las lentes son diminutas y básicamente son una basura, lo que significa que casi la mitad de los datos captados por el sensor de la cámara son, en realidad, ruido. El truco, entonces, está en el algoritmo que limpia el ruido o, más bien, que distingue la imagen detrás del ruido.

¿Pero cómo puede saber la cámara cómo hacerlo? Muy simple: escanea en su totalidad las otras imágenes guardadas en el teléfono o en nuestras redes sociales y examina a nuestros contactos. Analiza las fotos que ya tomamos, o aquellas asociadas a nosotros, e intenta identificar rostros y formas para volver a vincularlos con nosotros. Al comparar lo que nosotros y nuestra red ya fotografiamos, el algoritmo predice lo que podríamos haber querido fotografiar esta vez. Crea la imagen presente sobre la base de imágenes anteriores, en nuestra/su memoria. Este nuevo paradigma se llama fotografía computacional.

El resultado puede ser una imagen de algo que nunca existió, pero que el algoritmo piensa que nos podría gustar ver. Este tipo de fotografía es especulativa y relacional. Es un juego de probabilidades que apuesta a la inercia. Hace que ver cosas imprevistas sea más difícil. A medida que aumenta la cantidad de ruido, aumenta también la cantidad de interpretaciones aleatorias.

Y ni siquiera mencionamos todavía las interferencias externas que pueden afectar lo que nuestros teléfonos están registrando. Existen todo tipo de sistemas que pueden prender o apagar nuestras cámaras remotamente: las empresas, los Gobiernos, los militares. Pueden ser desactivadas en ciertos lugares: se podrían, por ejemplo, bloquear sus funciones de registro cerca de protestas o, al contrario, transmitir todo lo que ven en ese entorno.

De modo similar, un dispositivo podría ser programado para autopixelar, borrar o bloquear contenidos secretos, sexuales o con copyright. Podría combinarse con los así llamados dick algorithm [algoritmos de penes] para eliminar el contenido nsfw (Not Safe/Suitable for Work: no seguro/apropiado para el trabajo), modificar automáticamente el vello púbico, amoldar u omitir cuerpos, intercambiar o combinar contextos, o insertar anuncios geolocalizados, ventanas pop-up o feeds en vivo. Podría denunciarnos a nosotros o a alguien de nuestra red a la policía, a las agencias de relaciones públicas o a los generadores de spam. Podría señalar nuestras deudas, jugar nuestros juegos, transmitir nuestra frecuencia cardíaca. La fotografía computacional se ha expandido hasta cubrir todas estas posibilidades.

Distinta Categoría