CCRU
El CCRU (Cybernetic Culture Research Unit) o Unidad de investigación sobre cultura cibernética fue una entidad que funcionó como un grupo colectivo de estudio, pensamiento, investigación y performance en el departamento de filosofía de la Universidad de Warwick, Reino Unido, durante la década del 90’, fundado por lxs filósofxs Sadie Plant y Nick Land, en ese momento profesores de la Universidad.
La principal característica del colectivo es su dudosa condición histórica de existencia: en palabras de ellxs mismxs, “El CCRU no existe, no existió ni existirá jamás”. Esto es espejo de uno de los principales conceptos acuñados por el colectivo, la Hiperstición, también conocida como la (tecno)-ciencia experimental de las profecías autocumplidas, es decir, una ficción performativa que provoca su propia realidad, creando el futuro que predice.
Si bien funcionaba dentro de la Universidad, el grupo intentó esbozar un mapa poco ortodoxo en relación a la academia. Siendo influenciado por la filosofía Deleuzo-Guattariana, el ocultismo, el hermetismo y el advenimiento de la cultura cibernética , el grupo sirvió como caldo de cultivo para teorías de vanguardia como el ciberfeminismo, la hauntologia revisada por Mark Fisher, el aceleracionismo, el afrofuturismo, ademas de albergar un lugar privilegiado para la investigación situada en el cruce entre pensamiento, cultura rave, cultura cibernética y políticas del sonido, con un interés particular en pensar y explorar la disolución de la diferencia entre sistemas vivos y no vivos.
Internet fue en sus albores un espacio lleno de potencialidades no jerárquicas, rizomaticas y el CCRU supo entenderlo y darle prioridad en su seno teórico, no solo pensando y escribiendo si no también realizando diversas acciones performaticas y artísticas utilizando medios audiovisuales, con la intención de libidinizar nuevamente un entorno académico al cual veían agazapado. Como cuenta el critico de musica Simon Reynolds;
…pero antes de que pueda seguir indagando, me invitan a sentarme en medio de tres reproductores. El CCRU ha preparado una recreación de una perfo-lectura acontecida en su conferencia Virotechnics de octubre de 1997. El primer reproductor de casetes emite un ciclo de palabras en loop que se asemeja a un conjuro o hechizo. De la segunda máquina sale un texto recitado por una voz femenina estadounidense, no una exposición, sino una especie de poema en prosa, lleno de imágenes de «enjambres de máquinas» y «aleteos estroboscópicos de ciempiés». El tercer reproductor emite lo que podría ser una composición electroacústica al estilo de Stockhausen o la música de pizzicato y chasquido de mandíbulas del mundo de los insectos. Más tarde, descubro que es una voz humana procesada sintéticamente, a la que se han eliminado todas las vocales para dejar sólo consonantes y fricativas.
Incluso sin la imagen de vídeo retroproyectada que suele acompañar al audio de CCRU, la pieza es un ejemplo impresionantemente mesmérico de lo que pretende la unidad: una amalgama ultravívida de texto, sonido y visuales diseñada para “libidinizar” el más jugoso de los actos académicos, la conferencia. CCRU intenta hacer el mismo truco en la página impresa. Su “teoría-ficción” está plagada de neologismos, delirante de imágenes distópicas cyberpunk, y hace gala de una concentración extravagantemente alta de ideas por frase. Con la misma destilada relación con sus fuentes (Gilles Deleuze & Felix Guattari, Paul Virilio,William Gibson) que el crack con la cocaína, el texto CCRU ofrece un todopoderoso subidón de teoría.
Teoría-ficción sonora de Ccru realizada para su reproducción en una conferencia en The Hacienda, Manchester, en 1996, con las voces de Sadie Plant, Angus Carlyle, Mark Fisher y Nick Land integradas mecánicamente con musica rave-jungle de mediados de los 90.
El Numograma, uno de los aportes fundamentales del CCRU, consistente de un diagrama de numerologia radical basado en el árbol de la vida cabalistico.










